Eduardo MENDOZA, sobre bilingüismo

Lifelong Bilingualism Maintains Neural Efficiency for Cognitive Control in Aging

Brian T. Gold, Chobok Kim, Nathan F. Johnson, Richard J. Kryscio and Charles D. Smith Department of Anatomy and Neurobiology, Magnetic Resonance Imaging and Spectroscopy Center, Sanders-Brown Center on Aging, Department of Statistics, and Department of Neurology, University of Kentucky, Lexington, Kentucky 40536, and Department of Psychology, Kyungpook National University, Daegu, 702-701 South Korea

The Journal of Neuroscience, January 9, 2013.

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Ana ALVARGONZÁLEZ: Versión Original

La mejor forma de acompañar este fantástico vídeo a mi amiga Ana es la entrevista que os copio a continuación publicada en la Contra de la La Vanguardia a Augusto M. Torres.

“Subvencionar los doblajes es subvencionar la ignorancia”

Ojalá los gobiernos aprovechen los tristes recortes presupuestarios para dejar de subvencionar doblajes al español y al catalán.

¿No son un medio para preservar nuestras lenguas?
Los gestores del cine y la tele catalanas han copiado de los españoles el nefasto doblaje, que implantó Franco en nuestro cine, siguiendo a Hitler y Mussolini. El doblaje no enriquece nuestras lenguas, al contrario, priva a los actores del derecho a mostrar su oficio con su propia voz.

Por ejemplo.
¡Richard Burton!… Alan Ladd, Victor Mature… ¡Por Dios: todos los actores! Todos merecen que reconozcamos su arte en la voz.

Pero tenemos excelentes dobladores.
No los juzgo. Digo que el doblaje nos priva también a nosotros de disfrutar de la voz de los actores. El doblaje es una mala farsa.

¿Por qué seguimos doblando después de Franco?
Porque el doblaje, como toda práctica monolingüe, fomenta nuestra innata tendencia a la comodidad. Es más cómodo no tener que leer subtítulos. A cambio, nos priva a nosotros y nuestros jóvenes de la posibilidad de aprender lenguas como el inglés. Y además perjudica a nuestro cine. Los subtítulos reforzarían también la ortografía.

Tampoco sobra el refuerzo.
Que dediquen pues los fondos que hoy subvencionan los doblajes al catalán a producir cine catalán en catalán. ¡Eso sí que es invertir en la cultura de un país! Cada céntimo de euro que se invierte en cultura retorna al contribuyente multiplicado por diez: no sólo en dinero, sino en marca y prestigio.

Toda subvención hoy es sospechosa.
Vicky, Cristina, Barcelona, por ejemplo…

Película desigual para muchos.
Curioso: en Barcelona tiene mala crítica, en Madrid menos, pero en Francia, que se apresuró a imitar la fórmula, ya fue buena y en otros países lejanos, excelente.

¿Fue dinero público bien invertido?
Cada céntimo –empezando por los que hicieron que llevara Barcelona en el título– ha retornado a esta ciudad en hoteles, taxis y tasas de todo tipo: la película ha animado a miles de visitantes a venir a Barcelona.

Un buen filme no necesita subvenciones.
¿Ah, no? Pues fíjese en Hollywood: la mayor industria fílmica del planeta es de las más subvencionadas. Goza de un trato fiscal deferente que envidian las demás industrias. Porque Washington es consciente de que su cine abre la puerta a sus exportaciones y propaga su modo de vida, que al ser imitado, venderá sus productos en el futuro.

Con todo lo bueno y lo malo.
El tabaco, por ejemplo, llegó a España de América dos veces: primero con Colón, pero sobre todo con Humphrey Bogart.

Y después también se lo llevó el cine.
América dejó de fumar empezando por su cine y nosotros, después siguiendo a su cine. Recuerdo en el mayor estanco de Madrid tres fotos –una de Bogart– de tres actores americanos fumando: los tres murieron de cáncer de pulmón. Y también fue Hollywood quien nos llevó al piso en propiedad.

Creía que había sido cosa del franquismo.
Vivíamos tan ricamente en alquiler hasta que las películas americanas empezaron a mostrar gente feliz en su casita comprada.

Con garaje, piscina y jardín.
Cuando aquí el rico prefería la casa más grande, pero en el centro del pueblo. Fíjese si EE.UU. tenía claro que llegaría a su imperio por el cine que, tras ocupar Italia en 1943, una de las cláusulas secretas que impuso a Roma fue obligarle a volver a exhibir todas las películas de Hollywood que habían sido prohibidas por Mussolini.

Algunas eran buenas y otras menos.
El cine español no es peor que el de Hollywood. Y el catalán siempre ha sido –como el teatro– más arriesgado estéticamente y más sofisticado y exigente que el madrileño.

Pues hoy está casi todo en Madrid.
La industria del cine madrileña, salvo meritorias excepciones y algunos genios, ha preferido apostar por la ganancia a corto plazo con comedias de vuelo gallináceo: una tradición de torrentes más o menos lucrativos.

Ahora publica usted 2.500 críticas: dígame cinco pelis que hay que ver.
Le diré las seis que hizo Sternberg con Marlene Dietrich, a quien idolatraba hasta el punto de sacar del reparto a cualquier actor que le hiciera sombra. En especial, recomiendo
El diablo es una mujer.

Tenían buen rollito esos dos.
Una química infernal, efectivamente, que transmiten en pantalla a quien vea el filme ahora mismo. Otra obra que cambia tu modo de ver el mundo es
Anatomía de un asesinato de Otto Preminger.

¿Por qué?
Tras verla no volverá usted a creer tanto en lo que cree haber visto. Magistral. Y le diré otro título para animar a los fracasados…

…Que son los que acaban triunfando.
Ser o no ser de Lubitsch. Fue un sonoro desastre de crítica y público en su estreno y ahora es un éxito para la eternidad.

Desternillante cada vez que la ves.
Nos hace reír sin dejar de hacernos pensar. Para no quedar, en fin, demasiado viejuno le voy a citar a Clint Eastwood.

Tiene razón: Clint siempre es joven.
Recomiendo
Sin perdón, porque hoy los espectadores de menor edad menosprecian el western, pero para mí sigue siendo un gran género.

En català al Parlament Europeu

Admeto que aconseguir que el català esdevingui llengua normal al Parlament Europeu ha estat gairebé una obsessió en els vuit anys que porto treballant en aquesta institució. Confesso que, quan vaig arribar-hi, l’any 2004, creia que ho aconseguiríem de seguida. Sabia que els nostres predecessors ho havien intentat fins a la sacietat, sense sortir-se’n. I tanmateix, estava segur que es tractava (vaja, que es tracta) d’un tema absolutament de sentit comú i de fàcil solució. L’aliança catalano-defensora en aquest assumpte vé de lluny, i en els dos mandats que he viscut, hem procurat enfortir-la.

És ja prou conegut per a tothom que el català és una llengua viva, utilitzada amb total normalitat per uns 10 milions de persones pertanyents a tres països de la UE i un d’associat (Andorra); que al PE són oficials llengües que compten amb molts menys parlants que el català; que la Constitució espanyola (article 3) considera el català una de les quatre llengües cooficials de l’Estat espanyol; que és una llengua d’ús habitual en l’administració, el sistema educatiu, els mitjans de comunicació i en tots els àmbits culturals; i, que donat que el respecte per la diversitat lingüística és una de les bases democràtiques i culturals de la construcció europea, tal i com queda establert en l’Article 22 de la Carta de Drets Fonamentals de la Unió, resulta profundament injust discriminar una llengua amb l’argument que no s’utilitza en tot l’Estat.

Però, si tot això és tan evident, què és el que falla? Molt senzill: l’estructura de l’Estat, Madrid, el govern central, digueu-li com vulgueu. En aquest sentit, he de dir que no he percebut cap diferència substancial entre els governs del PP i els del PSOE. I això és preocupant.

I no obstant, tinc la impressió que estem més a prop que mai de resoldre l’afer, almenys en la seva dimensió europarlamentària. El President de l’Eurocambra en Martin Schulz, lector empedreït de Cabré, ha reiterat sovint el seu compromís personal i polític en favor que puguem usar el català als plens del PE, amb tota normalitat. Som conscients de la magnífica oportunitat que aquesta situació ens aporta, i hi estem treballant.

Confio que aviat resoldrem aquest clar dèficit democràtic i lingüístic, i quan ho aconseguim, estic segur que molta gent que avui no és conscient de la importància d’aquesta fet es preguntarà: com és que no ho hem resolt abans, això? I la resposta caldrà trobar-la, un cop més, en un model d’Estat, l’espanyol, que no respon a la realitat nacional actual, i que no encaixa en l’Europa dels pobles que tanta gent somniem, i per l que treballem.

Raül Romeva i Rueda, Construint Sinergies

Raül Romeva i Rueda, Iniciativa per Catalunya Verds, es eurodiputado y Vicepresidente del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea del Parlamento Europeo.

Aurelio ARTETA: contra una injusta política lingüística

Una de las necedades mayores en política lingüística es sostener que no hay que politizar la lengua. En primer lugar, porque las políticas lingüísticas referidas a las lenguas minoritarias en España (catalán, euskera y gallego) son nacionalistas. Los nacionalismos étnicos son nacionalismos lingüísticos, lo que significa que se basan en un silogismo como éste: si toda nación tiene derecho a la soberanía y la nación se caracteriza por disponer de una lengua propia, entonces debemos tener una lengua, para así llegar a ser una nación y por tanto proclamar nuestro derecho a la soberanía. Pero, en segundo lugar (y precisamente frente a esos nacionalismos), aquella afirmación es estúpida porque hará falta presentar alguna justificación política bien fundada a fin de defender los derechos lingüísticos de los ciudadanos. En definitiva, porque habría que alcanzar una justicia lingüística.

1. Entre nosotros hace tiempo que florecieron una falsas justificaciones de esas políticas. Las insidias habituales han comenzado por servirse de expresiones tramposas (lengua propia, lengua minorizada); han fomentado emociones de culpa por haber perdido una lengua o de venganza por haber dejado que nos la arrebataran; han cantado las excelencias del bilingüismo, cuyo atractivo primordial se sostiene de hecho en las mayores oportunidades de empleo público; han revestido esta política de la mentirosa aureola de progresismo política y superioridad didáctica; y la han confirmado, en fin, ante la opinión pública mediante un falseamiento sistemático de las encuestas sociolingüísticas.

Aquí pasamos revista a los argumentos mayores que suele emplear la política lingüística del nacionalismo. Tratamos así de rebatir defensas como la presunta igualdad de todas las lenguas (y la consiguiente propuesta de la necesaria discriminación lingüística para las menos extendidas), el hipotético valor de la pluralidad lingüística y, en fin, el no menos hipotético valor intrínseco de la lengua en tanto que soporte de la identidad individual o grupal. Naturalmente todo ello se condensa en la tesis de que la pérdida de una lengua implica por principio el empobrecimiento del mundo, igual que sucedería con la desaparición de algunas especies animales.

2. Las conclusiones ilegítimas no se hacen esperar. Dejaremos de lado los presuntos derechos de la lengua (y deberes hacia ella), como si la lengua en abstracto pudiera ser un sujeto moral o político. Bajo el influjo del nacionalismo, se hablará de unos derechos históricos a la lengua, pero los muertos no mandan sobre los vivos. Se mencionará también el derecho de una colectividad a la lengua, pero no reconocemos sujetos supraindividuales de derechos. Y admitido un derecho individual a esa lengua, sus defensores nacionalistas sostienen que es un derecho que va con su sujeto allá donde éste se desplaza. Lo que es más, sostendrán asimismo que es un derecho que asiste a todos y a cualquiera, lo mismo a sus hablantes como a los aspirantes a conocerlo…

3. Es hora de pasar a las justificaciones verdaderas, esto es, a los fundamentos de una política lingüística legítima. Lo inmediato es dejar sentado que, frente a su valor identitario, el valor primordial de una lengua es el instrumental o comunicativo y que el problema político que se plantea es el de cómo los individuos ejercen su libertad con respecto a la lengua.

Pues el sujeto primero de los derechos lingüísticos es el hablante, bien sea esa lengua la suya materna u otra adquirida en virtud de necesidades de convivencia o de supervivencia (por ej., para acceso al trabajo y ejercicio de otros derechos). O, lo que es igual, el sujeto de derechos es el miembro de la comunidad lingüística de que se trate y sus derechos no rebasan los límites de esa comunidad. De suerte que el principio básico de una política lingüística justa es el de adecuación a la realidad sociolingüística, no el de atenerse a un principio de adecuación a la demanda ni de libre opción lingüística. Así lo considera la Carta Europea de Lenguas Regionales y Minoritarias, de 1992, ratificada por España en el 2001. Se consagra, pues, la primacía del uso, lo que significa que (al contrario que otros derechos) el derecho lingüístico nace del uso efectivo de la lengua. En cada caso, la política lingüística de un país con respecto a una lengua regional habrá de asegurarse que exista un número suficiente de hablantes y de contar con recursos económicos suficientes para atender sus exigencias. Las demandas del mero aspirante a aprender esa lengua habrán de ser comparadas con otras necesidades de mayor amplitud, gravedad o urgencia de la comunidad. A fin de cuentas, entre nosotros lo primero que revela nuestra realidad sociolingüística es que los españoles tenemos una lengua común, lengua mayoritaria de conocimiento y de uso incluso entre las comunidades con lenguas propias o particulares.

4. Algunas aplicaciones prácticas de todo lo anterior.

a/ En la enseñanza pública

Por una parte, no a la inmersión lingüística (Cataluña), por lo que entraña de abandono de la lengua común y, con ello, de la lengua materna española de los alumnos. Por otra parte, no a la libertad de elección lingüística (Euskadi y Navarra). Porque nuestro derecho es a elegir nuestra lengua, la de nuestra comunidad lingüística, no a optar entre nuestra lengua y otra que los sujetos no hablamos, que apenas se habla o que nunca se ha hablado en esa comunidad; igual que el derecho de los padres es a hacer constar la lengua real de sus hijos, no la deseada por sus padres…

b/ En el acceso al empleo público

En las oposiciones a la Administración Pública no cabe exigir niveles de conocimiento de una lengua, ya sea como requisito o como mérito, para aquellas plazas cuya función no los requiere o no los requiere en la proporción abusiva que se pretende. Lo contrario sería hacer una selección contra toda justicia.

Aurelio Arteta.- Catedrático de Filosofía Moral y Política de la UPV

Enrique DANS, sobre lenguas e Internet

Se hablan en el mundo unas 6.000 lenguas, la mitad de ellas concentradas en ocho países: Papua Nueva Guinea (832), Indonesia (731), Nigeria (515), India (400), Méjico (295), Camerún (286), Australia (268) y Brasil (234). No obstante, este multilingüismo planetario no goza de buena salud, según la UNESCO alrededor del 50% de esas 6.000 lenguas está en peligro de extinción y el 96% de ellas son habladas solamente por el 4% de la población mundial.
Internet surge, a su vez, como potencial amenaza ya que más del 90% del contenido en la red se reduce a sólo 12 lenguas.

Preguntamos a Enrique Dans sobre el papel que Internet, y las nuevas tecnologías, tendrán en ese aparente proceso de pérdida lingüística y cultural.

6,000 languages are spoken worldwide, and half of these are concentrated in eight countries: Papua New Guinea (832), Indonesia (731), Nigeria (515), India (400), Mexico (295), Cameroon (286), Australia (268) and Brazil (234).  Nevertheless, this global multilingualism is in poor health.  According to UNESCO, some 50% of these 6,000 languages are in danger of extinction and 96% of them are spoken by only 4% of the global population. The Internet emerges as a potential threat, given that more than 90% of its content is in only 12 languages.

We ask Enrique Dans about the role that Internet and new technologies will play in this apparent process of linguistic and cultural decline.

http://www.enriquedans.com/

Normas de etiqueta para intérpretes de conferencias

Mónica nos da algunos consejos sobre cómo vestirse para trabajar como intérprete, o para ir a un examen de interpretación. En este vídeo escucharéis ideas sobre qué ponerse, o no, en un contexto profesional. Aciertos, errores que no se deben cometer y algunas pautas que os ayudarán a salir del paso si tenéis alguna duda.

Anotación personal: este vídeo está dedicado a Mónica HERAS y mis compañeras blogueras: @blogbootheando @aidagda @IciarPertusa @gerdabilingual @MmeInterpreter. Hace unos meses, en un Hang-out, me propusieron el tema, que a mí no se me había ocurrido. Mi amiga Mónica, referente en la materia, accedió a la primera a hablar sobre el tema y aquí está el vídeo prometido. Recordad: “menos es más”.